
Telefónica
Telecomunicaciones.CMT
Telecomunicaciones.IDG
El incierto futuro de Alierta.— Freno al fraude en internet.— La economía española según ‘The Economist’
Ley de la falta de fiabilidad
Errar es humano pero, para liar las cosas de verdad, hace falta un ordenador.
El incierto futuro de Alierta
¿Qué será de César Alierta en esta nueva etapa política? ElConfidencial.com apuntaba estos datos, que hay que acoger con toda la reserva que merecen los rumores atribuidos a fuentes indeterminadas:
« Las fuentes señalan que el telefónico ha recibido en su despacho a un mensajero muy especial que le ha dicho “que esté tranquilo, que no se mueva, pero que entienda que las cosas han cambiado”.
» Y como han cambiado, y de qué forma, dicen que el de Gran Vía está dispuesto a consensuarlo todo con el nuevo poder político. Dispuesto también, cuando llegue la hora, a dar entrada en el consejo a destacados socialistas, tal que Carlos Solchaga, Claudio Aranzadi y, dicen, Rafael Cortés Elvira, ex secretario de Estado para el Deporte con el Gobierno González, que se está trabajando el sillón por tierra, mar y aire, sin darse un minuto de respiro. (…)
» En los aledaños de Gran Vía 28 sostienen que Alierta no tiene nada que temer hasta el 2007, cuando llegue el momento de ratificar el cargo en junta general. Él no quiere irse —“creo que tengo una tarea que completar”—, y para ello está dispuesto a hacer las concesiones que sea menester al nuevo poder, excepto nombrar un consejero delegado con etiqueta PSOE, porque eso supondría una muerte a plazos.
» Frente a esta tesis, bien fundamentada, algunos rumores apuntan a que el telefónico podría haber pactado ya su marcha para el mes de septiembre. ¿A cambio de qué? ¡Ah, eso es un pequeño secreto! ¿Para ser sustituido por quién? Las quinielas apuntan a que el nombre del sustituto está en el cuaderno azul de Isidre Fainé. »
(ElConfidencial.com, 24/06/2004.)
Freno al fraude en internet
Los teléfonos con tarifa adicional han sido una fuente continua de fraudes. Ahora, por orden ministerial, dejarán de ser de acceso libre y las operadoras sólo podran cobrar los servicios 803, 806, 807 o 907 a quien los solicite.
« El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que dirige José Montilla, y el de Sanidad y Consumo, del que es responsable Elena Salgado, informaron ayer de que han modificado la orden ministerial de 14 de febrero de 2002, que implica, además, que los operadores tendrán que informar en las facturas sobre la identidad del que presta el servicio de tarificación adicional. En caso contrario, el usuario tendrá derecho a no pagar las llamadas sin que le corten el servicio telefónico. Asimismo, se establece la obligación de los operadores de garantizar el suministro de información mediante una locución de 20 segundos sobre el precio, tipo de servicio y titular antes de empezar a facturar como tarificación adicional.
» La modificación de esta orden hay que buscarla precisamente en el elevado número de denuncias por el uso fraudulento de este servicio. Según la Unión de Consumidores y Usuarios (UCE), cerca de un 30% de las familias españolas ha sufrido algún tipo de estafa vinculada a estos servicios, con importes que oscilan entre los 300 y los 2.000 euros.
» La reforma de la orden ministerial llega tras las reiteradas peticiones por parte de las organizaciones de consumidores de que se regule el uso de esos números, tal es la cantidad de fraudes detectados y, lo que es peor, la cantidad de problemas que encuentran los afectados para que les devuelvan su dinero. El portavoz de la UCE, Dacio Alonso, aseguró ayer que este fraude generalizado es consecuencia de engaños de diverso tipo, como conexiones a internet realizadas sin conocimiento del usuario, que dan lugar a facturas de hasta 1.800 euros.
» En este sentido, la modificación regula de forma detallada la prestación de los servicios de tarificación adicional con conexión a internet a través del código 907. Así, los operadores deberán garantizar, entre otras cosas, que se proporcione al usuario la opción de aceptar o cancelar el acceso, que no se pueda acceder a contenidos distintos de los que corresponda a la numeración empleada y que se suministre información sobre el precio, características del servicio e identidad del que lo presta. En caso de disconformidad con la facturación, el abonado podrá presentar una reclamación. »
(La Vanguardia, 24/06/2004.)
La economía española según ‘The Economist’
Los medios se han hecho eco de un informe sobre España realizado por la prestigiosa revista The Economist, titulado “España, la segunda transición”, donde se define el final de la presidencia de José María Aznar como “shakespeariano”, porque la guerra de Irak empañó sus logros económicos, mientras que el inicio de José Luis Rodríguez Zapatero fue “quijotesco”, porque carece de programa.
Según The Economist, «el PSOE llegó al poder tan sorprendido de estar allí como todos los demás y con una total falta de preparación»; el programa electoral socialista fue «escrito con la convicción de que nunca tendría que ser cumplido» e incluía reformas que «ningún ministro de Economía prudente estaría dispuesto a poner en práctica».
Sin embargo cree que el nuevo gobierno tiene una «gran oportunidad para mejorar la economía» si supera con éxito ciertos retos, como la demanda de vivienda y la provisión de mano de obra.
El autor de este número especial, John Grimmond, afirmó que España necesita un Tribunal de la Competencia más fuerte y menos injerencias por parte del Estado, y recalcó su preocupación por el reciente aval otorgado por el Gobierno a la creación de “gigantes nacionales”, refiriéndose la proyectada concentración en el mercado eléctrico.
Grimmond también destacó la necesidad de aprovechar el pluralismo que caracteriza España, «que aporta mucho a la vitalidad de un país», y sugirió un mayor acercamiento hacia Europa y Asia, en lugar del habitual enfoque hacia las regiones hispanohablantes.
Su reportaje también incide en la necesidad de una reforma en el sistema impositivo para combatir tanto la evasión fiscal como los desequilibrios —«demasiados pobres pagan demasiados impuestos, mientras que demasiados ricos pagan demasiado poco»—, que se ven fomentados por el uso de «instrumentos tales como fondos de inversión familiares o empresas interpuestas que les permiten pagar sólo el 1 % de las ganancias obtenidas y nada en absoluto sobre los dividendos no distribuidos».
Destaca además que otras prioridades del Gobierno socialista deben ser los precios, la productividad y las pensiones, aunque recordó que «ningún Gobierno puede hacer todo esto de la noche a la mañana».
Si el Gobierno del PSOE «presionara con privatizaciones, reforzara la regulación y al Tribunal de Competencia y mejorara la dirección corporativa, España disfrutaría de una economía competitiva, con empresas suficientemente fuertes como para aventurarse en el mundo no hispanohablante».
La economía de ladrillo
« La alarma ha sonado. Desde los expertos de la OCDE hasta los analistas de The Economist, todos coinciden en alertar del peligro de un estallido de la burbuja inmobiliaria. España, que bate récords (un aumento del precio de la vivienda del 121 % en los últimos ocho años), está en la lista de países con más riesgo. La caída de la economía de ladrillo podría tener un impacto mayor en la economía global que el aumento del precio del petróleo. Pido a un amigo economista un diagnóstico para no economistas: “Basta con pasearse por Barcelona para ver que abundan los carteles: Se vende, Se alquila... El problema está en que se quiere vender a precios desorbitados. Veo un freno de los precios, pero no un descalabro inmobiliario... Cuando hay excesos, la tendencia es al reequilibrio”. ¿Por qué la gente confía en el ladrillo? “Porque hasta ahora no les ha fallado. La bolsa les ha defraudado, los activos financieros también... Cuando la bolsa cae y los tipos de interés suben, ¿dónde pones el dinero? Faltan alternativas de inversión”. ¿El crecimiento puede seguir construyéndose sobre el ladrillo? “Así ha sido durante los últimos años, pero esta tendencia no se puede mantener, a no ser que cada español acabe teniendo cinco residencias...”. »
(Rafael Jorba, la Vanguardia, 24/06/2004.)
Telefonicaonline.com es poco segura
Se ha puesto al descubierto la vulnerabilidad de los datos en la web Telefonicaonline.com:
« El diseño de la página Telefonicaonline.com permite que cualquiera, usando el servicio de recordatorio de contraseñas y la lógica, acceda al espacio personal de los clientes de Telefónica, en el que se pueden consultar facturas, contratar servicios, realizar compras y enviar mensajes SMS con cargo a la factura telefónica del abonado. »
« Entre los datos a los que se puede acceder una vez dentro de la cuenta del usuario se encuentran los números bancarios de éste. También es posible servirse de los servicios contratados, modificarlos o cancelarlos. Telefónica ofrece a sus clientes a través de esta página la posibilidad de gestionar online los servicios de la operadora. No todos los abonados de la empresa de telefonía están dados de alta en telefonicaonline.com, pues el servicio ha de ser solicitado por el titular de la línea. »
« Según informaba ayer El País, tras ser alertado por por un cliente de Telefónica que accedió sin querer a los datos de otra persona, el sistema de telefonicaonline.com no es como el que está presente en otros sitios de Internet. La mayoría de servicios que piden a los usuarios el uso de contraseñas funcionan de la siguiente forma: cuando alguien olvida su contraseña, se le hace una pregunta secreta que él mismo eligió. Si responde adecuadamente, el sistema le enviará un correo electrónico a una dirección conocida especificando la vieja contraseña y ofreciendo la opción de cambiarla. Hay servicios que incluso regeneran la contraseña (crean una nueva) para dar más seguridad al proceso. Pero en el caso de telefonicaonline.com las cosas funcionan de tal manera que no es necesario ser un experto informático para acceder a los datos de muchos usuarios sin conocer su contraseña. Al intentar acceder a una cuenta, la página ofrece la posibilidad de fallar por tres veces la identificación de un usuario. Llegados a este punto es necesario dar con un nombre de usuario válido, algo relativamente sencillo si se prueba con nombres y apellidos comunes en España. Hecho esto, se nos propone recordarnos la contraseña. Al elegir esta opción la página muestra una ventana en la que debemos contestar a la pregunta secreta del usuario en cuya sesión intentamos entrar. Cuando la respuesta a estas preguntas es evidente o puede resolverse probando varias posibilidades, la trampa está hecha. Porque en el sistema de Telefónica la respuesta a la pregunta secreta puede ser utilizada como contraseña para el usuario en cuestión. Esto es, averiguando la respuesta a la pregunta secreta se accede, sin conocer la contraseña, a la zona privada de los clientes. »
« Telefónica afirmó en un primer momento que el sistema es seguro y descargó la culpa sobre los clientes por elegir preguntas secretas cuya respuesta es evidente. Ayer por la tarde desactivó el sistema de recordatorio de contraseñas. »
(Periodistadigital.com, 24/06/2004.)
Balance optimista de la liberalización
Reinaldo Rodríguez Illera, consejero de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, firma en Expansión un artículo haciendo balance de la liberalización de las telecomunicaciones.
« En diciembre de 1998, cerca de un centenar de compañías de nueva creación hacían cola ante la CMT para obtener las ansiadas licencias individuales de operador de telecomunicaciones, y atacar el hasta entonces monopolio telefónico. Eran tiempos de ilusiones, optimismo y dinero fácil. (…) Llegó el año 2001, la burbuja tecnológica reventó y con ella se evaporaron muchas ilusiones, planes de negocio y sobre todo la confianza en el sector de las telecomunicaciones. Desde entonces hasta ahora, el sector de las telecomunicaciones ha dejado un amplio reguero de cadáveres empresariales, sobreinversión en determinados segmentos y algunas duras lecciones aprendidas. Entre otras, que telecomunicaciones no es sinónimo de pelotazo y que ex monopolista no significa ineficiencia.
» También hemos aprendido que la liberalización del sector requiere tiempo, mucho más que el que aquellos optimistas iluminados decían en los años 90 y que sus beneficios no son tan inmediatos como se prometían en un principio.
» (…) aunque Telefónica sigue siendo muy predominante, hay otros agentes que no sólo han sobrevivido sino que se han posicionado con una nada despreciable base de clientes, una imagen de marca suficientemente consolidada y unas redes de distribución que, aunque mejorables, están operativas.
» Desde el punto de vista del usuario, que al final es lo que importa, dispone de mayor capacidad de elección entre una oferta más variada en sus características y más diferenciada en precios. Sin embargo, no todo han sido ventajas; en general, el cliente empresarial hasta ahora ha salido más beneficiado que el particular dado su mayor atractivo para las operadoras. En concreto, las ofertas residenciales (salvo en las zonas de cable) se han focalizado en los precios y si bien éstos se han reducido de forma muy sustancial (más por el intervencionismo gubernamental que por las fuerzas del mercado), no es menos cierto que en el mercado de telefonía se ha generado una maraña poco transparente de planes, bonos, descuentos, que a veces sólo han servido para inhibir la demanda. A pesar de todo, el balance final no es malo para un sector que ha sufrido de 2001 a 2003 una de las crisis más profundas de su historia.
» Se podría decir (y muchos lo dicen) que la situación actual responde a un modelo de liberalización equivocado, basado en la reventa de las redes de Telefónica y sin futuro en la medida en que no innova y limita la competencia en precio. Ante esta tesitura se contrapone el paradigma de los operadores de cable, con sus cuantiosas inversiones y sus planes de negocio a largo plazo. En la práctica, la verdad nunca está en un único lado, y si bien es cierto que competir sobre la base del uso regulado de las redes de Telefónica limita la capacidad de actuación de los operadores y los hace excesivamente tributarios de la regulación, también lo es que como proceso de introducción de competencia es el procedimiento más rápido y el que conlleva menos barreras de entrada al mercado.
» Es cierto que, en un mercado tan condicionado por los avances tecnológicos, el no disponer de infraestructuras propias resulta a medio plazo un handicap, pero no podemos olvidar que la competencia basada en redes también incluye debilidades. La construcción de una red de acceso alternativa requiere mucho más tiempo y supone cuantiosos activos inmovilizados.
» Estas circunstancias producen operadores que una vez alcanzada la cuota que consideran suficiente, se vuelven complacientes y desarrollan tendencias oligopólicas. Desde una óptica de regulador, cuyo objetivo es impulsar la competencia en beneficio de los ciudadanos y de promover un mercado viable a partir de una situación de monopolio, los dos modelos —el de competencia en redes y el de competencia en servicios— son no sólo válidos sino necesarios.
» Recientemente está siendo noticia la agresiva entrada de nuevos operadores que utilizando técnicas XDSL y de telefonía IP sobre el par metálico de los operadores incumbentes, han conseguido en muy poco tiempo unas significativas cuotas de mercado.
» (…) la situación del mercado español no es mala en absoluto, ya que llegamos a esta nueva etapa con los tres modelos de competencia en condiciones de asumir el reto, un incumbente muy eficiente, unos operadores con redes de acceso propias que han alcanzado un grado de asentamiento muy significativo y un conjunto de operadores que han desarrollado una nada despreciable base de clientes al amparo de servicios mayoristas regulados y que en estos momentos están a punto de alcanzar su autonomía técnica respecto de Telefónica mediante el desarrollo de redes de acceso sobre el par metálico. »
(Expansión, 22/06/2004.)
Bernabé.
Gabinete de Prensa.
|
Negociación Convenio-ERE 2011CalendariosTu opinión importaAsistencia Sanitaria .AntaresTeletrabajoPirámide de edadesConecta con el Sindicato |