Plan de Pensiones. Resultados 2007. (30-1-2008)

El plan de pensiones de empleados de Telefónica cerró el pasado ejercicio 2007 obteniendo una rentabilidad anual del 1,58%, muy por debajo de la inflación de dicho año (4,2%), por lo que el valor real de nuestros ahorros en dicho plan se ha visto reducido en más de un 2,5%.

Es, sin duda, un mal resultado, y más si tenemos en cuenta que en el año 2007 la renta fija dio una rentabilidad ligeramente superior al 4% y las principales bolsas mundiales subieron casi un 7%, y que, a diferencia de otros años, esta vez nuestro plan se ha situado claramente por debajo de la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles.

Por ello, es necesario que la Comisión de Control facilite una detallada explicación del porqué se ha producido esta baja rentabilidad. Dicha explicación debería contener, al menos, la rentabilidad obtenida por cada tipo de inversión y mercado, así como el detalle de cómo están invertidos los más de 100.000 millones de ptas (643 millones de euros) que figuran en el epígrafe de inversiones alternativas.

Pero más importante aún es que la Comisión de Control varíe su política de inversiones, como reiteradamente ha solicitado STC (UTS-STC), y que en los últimos años se ha centrado cada vez más en la inversión en bolsa (donde invierte cerca del 45% del patrimonio del plan), así como en inversiones alternativas (que incluyen inversión inmobiliaria).

Inversiones que, en las tres primeras semanas del año 2008, han llevado al plan de pensiones a perder nada menos que un 5,43%, en el que es el peor inicio del plan desde su constitución en el año 1992.

Desde STC (UTS-STC) siempre hemos considerado necesario que el plan de pensiones se gestione con mayor seguridad y claridad, desglosando la información facilitada y disminuyendo las inversiones en bolsa a un nivel aceptable para la mayoría de los trabajadores, que como titulares de dichos derechos somos lo que debemos tener la última palabra, debiendo ser los propios trabajadores los que, a través de unas elecciones democráticas y directas, elijamos a nuestros representantes en la Comisión de Control.

Finalmente, recordar que el principal objetivo de nuestro plan de pensiones debe ser garantizar un complemento al trabajador en su jubilación, no arriesgar sus ahorros en bolsa en busca de una hipotética mayor rentabilidad que en muchas ocasiones no se produce, así como aprovechar las ventajas que, por tamaño, supone estar en el plan de empleo más importante del Estado (entre otras, unas menores comisiones).